viernes, 17 de julio de 2009

TÚ NO SABE INGLÉ



En Diciembre y Enero último, en mi chamba me pusieron de "correcaminos", paraba por todo Lima con mi mochila de aqui para allá. Un día antes del almuerzo me subí a una Coaster con pocos pasajeros en la Arequipa por el Óvalo de Miraflores hacia el centro de Lima.

Por una cuestión de tamaño, me senté al final del vehículo y estirando las piernas me propuse dormir un rato, pero dos cuadras más allá, antes de llegar a Angamos, un tío zambo ya con sus años, algo desaseado y jalando unas bolsas (al parecer con reciclaje) que estaba sentado casi a la altura del chofer, comienza a incorporarse para bajar, pero súbitamente le aplica un golpe de puño a la altura del brazo derecho a un gringo que estaba sentado por la puerta y le recriminaba no sé qué.

Yo pensé que el gringo (que chiquito no era) le iba a responder con desigual resultado, pero no, por el contrario, el gringo se refugió en una gringa que estaba sentada a su lado, lo que motivó que el tío zambo se envalentonara e intentara darle otro golpe; es ahi que entro a tallar yo y le doy un palmazo en el pecho al tio y le digo que se tranquilize y que se baje.

Luego que regresé a mi sitio los gringuitos optaron por sentarse en la parte de atrás casi a mi lado, el varón hacia la ventana y la chica para el pasadizo. Ella volteó a mirarme con sus ojitos azulitos azulitos y me dijo con su boquita rojita rojita "gracias" y me mostró esas perlitas que tenía por dientes. Yo que soy más debil con las coloradas (saludos Gis), al ver que la gringa masticaba su castellano, me puse a charlar con ella sobre el incidente; me contó que con su hermano (el gringo monse) eran canadienses y apoyaban a una ONG en San Juan de Lurigancho para infraestructura y docencia en educación especial y otras noblezas más.


Mi emoción iba en aumento, pues la gringuita abría su ojitos y sonreía con cada detalle que le daba sobre mi ocupación y los peligros de la calle y que sí y que mira gringuita, que si quieres yo te cuido ah, gratis, deja a tu hermano cocinando y chajuí chajuá. Este moreno estaba en lo mejor cuando sube un pata que yo conozco y se pone a rasquetear su guitarra.

Este pata lo había visto dos veces en la ruta de los buses que van por la vía expresa y una por Los Olivos, es relativamente joven, de tez blanca, greñudo, sin afeitar, al parecer, al parecer digo ah, el hombre tiene "altas aspiraciones", tiene ese aire, su cara delata maltrato físico y se recursea con su guitarra negra, interpretando temas del Rock en castellano de los 80's.


Como decía, el pata empezó a tocar pues "Lunes por la madrugada" y "Lamento Boliviano"; yo me incomodé un poco por que me interrumpía mi floro pe, pero mi nueva amiga igual me prestaba mucha atención y ya se había puesto de costado para charlar conmigo. Yo ya separaba mi 50 céntimos pa quedar bien con la visita, pero el cantor no se dió por vencido y atacó con el siguiente tema :

My life is brilliant.
My love is pure.
I saw an angel.
Of that I'm sure.
She smiled at me on the subway.
She was with another man.
But I won't lose no sleep on that,
'Cause I've got a plan.

You're beautiful.
You're beautiful.
Your're beautiful, it's true.
I saw your face in a crowded place,
And I don't know what to do,
Cause I will never be with you.

Lo que siguió fue simple, la gringa dejó de mirarme, dejó de preguntarme y girando su cabecita se puso a cantar con el greñudo.

Yes, she caught my eye,
As I walked on by.
She could see from my face that I was,
fucking high,
And I don't think that I'll see her again,
But we shared a moment that will last till the end.

You're beautiful.
You're beautiful.
You're beautiful,
it's true.
I saw your face in a crowded place,
And I don't know what to do,
CauseI will never be with you.

la la la la, la la la la, la la la la la aaaaa.


Tamales, miré por la ventana de la Coaster y ya estaba por el Centro Cívico, me había pasado como 15 cuadras, yo iba hasta Natalio Sanchez (por el CC España), y la gringa con el greñudo seguían :

You're beautiful.
You're beautiful.
You're beautiful, it's true.
There must be an angel with a smile on her face,
When she thought up that I should be with you.
But it's time to face the truth, I will never be with you



No recibí respuesta cuando dije "bueno, ya me bajo, ya me voy, chau, nos vemos, adios, Bye", nada ni caso me hizo la colorada. Y me bajé pues, esperando que James Blunt haga la versión en castellano.

jueves, 18 de junio de 2009

NO SE LO DIGAS A NADIE





Uhmmm, hablando sobre dudas hormonales, a ver. A las damas no les molesta que las cortejen o que las aborden, siempre y cuando sea con educación, sabrosura y distancia; nosotros los macho men somos más open main con las chicas, mientras más atributos tengan somos más recepctivos al firteo; sin embargo la cosa cambia cuando es otro hombre el que te aborda, de frente o de costado. Aqui algunas mías.


Para el verano del 82, yo con 16 años era un alumno de academia en Wilson del turno de mañana, después de la 1pm ya el estómago apretaba y había que volar a casa para el almuerzo, caminaba por el lado izquierdo del Centro Cívico rumbo al Pque. Universitario para chapar mi Ómibus (la 108), cuando un adulto base cinco se paró delante mío, estiró su mano y con una gran sonrisa me dijo, "ese estudiante, como le va", me paré en seco y devolví el saludo con un apretón de manos, por alguna razón asocié a dicho señor con un profesor de la academia, "bien profe, vamos bien" le dije con entusiasmo, en reciprocidad de su ánimo (en lo personal tengo buena vibra para los profesores, maestros, etc., el recuerdo de los que tuve, se prolonga hacia todos aquellos que desarrollan esa noble labor; con los reparos que tengo hacia la dirigencia del SUTEP por siaca), la cosa que "el profe" entre otras cosas me comentaba que estaba preparando actividades deportivas para el fin de semana que involucraba todos los alumnos de la zona, anotándome incondicionalmente para participar en apoyo de la academia; cuando la charla había entrado en confianza por parte de ambos, "el profe" me dijo "oye, que tienes que hacer más tarde", en mi casa respondí, "mira, tengo un amigo que necesita chicos para modelar ropa, aquí cerca, detrás del Palacio de Justicia, que te parece si vamos a verlo", ¿ropa?, ¿pero qué ropa, polos, camisas, jeans? le pregunté interesado en el asunto, "sí, de todo hay, aunque tú mejor estás para ropa interior" me dijo mientras me apretaba el hombro; en ese momento pese al calor que hacia me entró un frio en el cuerpo y peor aún vi en los ojos del "profe" mi bragueta; "profe, la verdad que en mi casa me está esperando mi costilla, creo que lo dejamos para otro día, deme su teléfono y yo lo llamo" "no compadre, no seas tonto, te vamos a regalar buena ropa" insistió el tío algo ansioso, "bueno, me busca en la academia tons, nos vemos, me gana la hora, gracias profe" y ¡jua! Hice una quimba y seguí mi camino refunfuñando hasta mi casa.




Ocho años más tarde, trabajaba en un Bar en Miraflores (costado del Suche), mi chamba era estar atento de manera discreta al ingreso de las personas a dicho local entre las 10 pm. sin hora de salida los jueves,. viernes y sábado; la consigna era clara, NO CHOLOS, NO NEGROS, NO PUTAS; el local no era grande, calculo unos 40 mts. cuadrados, mesitas, barra, luz amarilla bajita, ambiente de Taberna Alemana, música en vivo, buen surtido de bebidas y precios del carajo, carísimos; el detalle era la clientela, mujeres mayormente profesionales, algunas amas de casa, otras dedicadas al arte, empleadas de nivel de la zona, todas muy elegantes, distinguidas, sin ningún asomo de apremios económicos, pero con una necesidad notoria de charlar, compartir una bebida en fin "hacer amistades"; los varones por lo general eran turistas de los hoteles cercanos, empresarios, artistas, periodistas, músicos y uno que otro "bohemio ficho", que buscaba lo mismo y "alguito más".



Una noche de esa primera semana a golpe de las 11 pm. se acercó a la puerta del local un pata de mi talla, blancón, casaca de cuero negro, cabello castaño peinado hacia atrás, quien al verme parado a unos metros me interrogó "¿pos hombre, qué hay aquí?", me dijo en acento español, "es un bar con música en vivo", "¿y a que hora empieza, qué música tocan?", "ya está abierto, está tocando Dino Cabello, música variada, solo él con su guitarra", "cuánto cuesta una cerveza?", "está cinco soles más diez el cover", "¡ja, con 15 soles me emborracho en Barranco!" y siguió su camino con dirección a Barranco; el dueño que había observado la escena desde la acera del frente se acercó y dijo, "ese pata está bien parado carajo y sin plata, que se vaya a Barranco, yo no necesito ese público", poniéndonos a conversar hasta eso de las 2 de la mañana; coincidentemente cuando el dueño decide ir a la barra, cerrar el ingreso al local, para solo quedarnos con la gente que había adentro y preparar la fuga, aparece nuevamente el españolito visiblemente borracho y me dice "sigue abierto esto", "negativo, ya estamos cerrando", "puta madre, estuve en el Karamanduka, harta cerveza, creo que voy a seguirla un rato más, aquí a la vuelta vive un compatriota, voy a verlo", "nos vemos amigo, vaya con cuidado" le recomendé, sin embargo el tio no se iba y agarrado de uno de los postes del toldo de ingreso me conversaba de x cosas, me invitó un cigarro tratándo de ser amigable, hasta que dijo "¿a que hora sales de aquí?"; a la mela, cuando dijo esa fracesita se me movió una oreja, ¡la cagada! dije por dentro, "ya en media hora toy fuera" le respondí, "oye, que te parece si nos vamos al departamento de mi amigo y te doy un dinerito", me sonreí y tratando de no perder la calma le dije "cuñadito, que pasa, te gusta la pichulita o me quieres clavar", "ah bueno, si quereis las dos cosas pues asi será", jajajaja me reí, "vaya vaya amigo a descansar, ya usted está hablando huevadas", "no, en verdad, mira, te pongo un disfraz y la vamos a pasar bien" jajajaja, "pues no va a ser necesario el difraz por que aquí tengo mi maletín con mi uniforme de Policía", "¿Policía?, no me vengas con que eres Policía, dime que te vais a ir conmigo?" dijo tratando de ponerse coqueto e intentando acercarse a mi, "cuñadito, no te atrevas a tocarme por que te va a ir mal" le advertí, "es que solo quiero comprobar de qué tamaño la tienes", "ya pues compadre, no jodas - insistí - si tas carretón, mira, ahí está un guachimán, ese te da vuelta al toque y encima gratis"; "no, a mi me gustas tú, dime cuanto quieres, aquí a la vuelta vamos, te doy diez soles por una chup….ita"; ya lo iba agarrar a patadas por cargoso cuando se escuchó gente que bajaba la escalera de local, optando el español por irse; el vigilante que aludí se me acercó al ratito para que le chismee sobre el pata, pero me le adelanté y le dije "seguro que ya te lo almorzastes no compadre", "Jefe, ese pata tiene una hembraza jefe, yo le he visto de día, un jermón, de noche se le sale la chivateada, paga bien", Jajajaja, este cholo minero le dije.


Pasó mucho más de un año, casi dos, cerca de la medianoche, apareció el españolito con el mismo Loock pero bien serio entró al local sin mirarme, pasaron tres horas y el tipo no bajaba, cuando llegó el dueño me dijo, "lucho, cerramos el kiosko y vamos a la barra, tómate algo que nos vamos todos"; ya estando tras la barra vi que el español era el centro de atracción en una rueda improvisada de gente que contaba cuentos de grueso calibre y se reían mucho, cuando el Barman del local me dijo, "que suerte tiene ese pata, es el marido de fulanita de tal, la costilla está haciendo una temporada en el SATCHMO", casi se me regresa el trago, efectivamente él era, yo lo había visto en la TV, él era, ya me parecía conocido, pero, tons, ¿me había equivocado con el de la otra vez?, caricho se parecen ah; cuando me servía la tercera cerveza, del otro lado de la barra se me acerca el español ya choborra y despacio me dice "Policía, invitame una cerveza", chuschis, sí era, "¿Oe, y tu mujer on ta¨?" le pregunté sin darle la cerveza, me miró feo y se regresó a su sitio a seguir riendo. No sé en que momento esa parejita ( el españolito y la bella) se separó, ella sigue en la TV, su nuevo compromiso es ......., y del españolito no sé que habrá sido de su vida.



El 2004 trabajaba uniformado en el Metro de Jesús María de la Av. Garzón, estaba en una de las puertas laterales cuando entró un pata bien vestido con maletín de visitador médico, me saludó amablemente e ingresó al Area de farmacia, luego de unos minutos sonriente se me acercó a darme la mano y me dijo entre muchas cosas "Jefe, que tal, como va el trabajo, mi cuñado es Comandante en el norte", seguimos intercambiando comentarios sobre el clima, el trabajo, en fin; ya pasado unos minutos me dijo "Jefe, le voy a traer unas vitaminas que tengo, le van a servir de mucho" "bien amigo, se le agradece" y le di la mano ya despidiéndonos, cuando sin soltarme la mano me dijo "Jefe, a que hora sale Ud.", ta´ mare dije, otra vez vi mi bragueta en los ojos del pata; "a eso de las 11 más o menos", "ah ya, bacán, a esa hora estoy pasando por aqui para tomarnos unas chelas", "uy compadre, no se va a poder, tengo que recoger a mi señora por Salaverry, trabaja en el Internet de mi hermano, pa otra vez será", "pero Jefe ¿y el sábado?", "na, el sábado me levanto una cajera de aqui del Metro"; "ah buena, buena, pero Jefecito, hay que darse tiempo para los amigos", "si pues, para la próxima". ¡Que suerte la mía!
El 2006 me encontraba en la Playa de estacionamiento del Metro Aramburú, observaba el ingreso y salida de los vehículos que eran acechados por los choritos de la zona, cuando pasó por mi delante el "visitador médico" "Jefe, como está, que ha sido de su vida", hola pata, que te cuentas, repartiendo tus productos seguro", "si jefe, usted sabe, el trabajo, jefe ¿ahora si nos tomamos las chelas?", "nada compadre, igual tengo que irme a Salaverry", "pero dese un tiempito pues, yo le voy a invitar", "no es por eso amigo, si no que no hay tiempo, en verdad, gracias de todas maneras" y se fue por donde vino.


En Abril 2008, estaba en la parte posterior de Metro de Los Olivos en la Panamericana Norte, cuando jajajaja, nuevamente pasa delante mío "el visitador" y me dice "oiga maestro, usted está por todo Lima", jajajaja, "usted también va por todos lados" le dije, "Jefe, ¿como está su señora?" me dijo en tono sarcástico sin dejar de caminar; "ya no trabaja en Salaverry" - le dije , pucha que el pata paró en seco y cuando iba a regresar hacia mi ubicación proseguí, "ahora está aqui trabajando, en este Metro" jajajaja; el pata me miró como diciéndo "tú ganas", se despidio levantando la mano y se fue. Jajajaja, ¡Ay Dios, ampárame!.

domingo, 19 de abril de 2009

RELACIONES PELIGROSAS




Acabo de ver en la Prensa, que en el Perú van más de medio centenar de mujeres asesinadas por sus parejas en lo que va del 2009, imaginense cuantas habrá que no murieron al ataque y son lesionadas impunemente. También asesinatos pasionales a cada rato. Escoger pareja es un tema complicado, te enteras de como es ya viviendo con ella y compartiendo el día a día, antes sólo te queda ponerte mosca y no dejar detalles sobre costumbre y su entorno para saber de que pie cojea. Les cuento.


Trabajando en el Cercado de Lima, una mañana al abrir la ventana de la oficina que estaba en un tercer piso, me llamó la atención un anuncio chillón de un nuevo local para los desayunos; quedaba en la acera del frente y una chica barría el ingreso. Yo todo sapazo desde mi ubicación le dije "Hola, ¿Tienes desayuno?, ahi voy". la joven tenía el perfil de la mujer que me gusta, mediana estatura, limpia, de buen humor y buenas piernas. Suficiente. Logré captar su atención, la de su hermanita y la de su madre; asi que pasado el mes ya salíamos por ahi y me calentaba rico con la comadre.




Ella tenía unos 25 años, una niña de 5 y el ex marido era Militar. No me preocupé de ese asunto, lo pasado pasado pues, pero el pata hizo su aparición de buenas a primeras, cada vez con más frecuencia lo encontraba sentado en una de las mesas del negocio jugando o haciendo tareas con la niña. El mensaje era claro, yo no me hacía paltas, lo saludaba guardando las formas, pero mi chica se ponía muy nerviosa con ambos al frente. Decidí hablar con ella sobre el asunto y me dijo que la intención de él era molestarnos y que yo me aleje de ella. "ah bueno, eso no va a pasar", pero pasó otra cosa.





Ella se desapareció un par de dias, me decían que había viajado urgente a casa de un familiar a provincias, pero tampoco veía al pade de la niña, obviamente me incomodé y esperé lo peor, pero una llamada anónima (su hermanita) me puso en alerta de lo que en realidad estaba pasando. El padre de la niña le había propinado una golpiza e intentado abusar de ella y estaba escondida en casa de una prima por seguridad; yo que no me voy con vainas, por la via legal ubiqué y enfrenté al pegalón, este se puso muy machito conmigo, pero al ver el efecto legal de su accionar se comprometió a alejarse de ella, pero no de la niña. Yo no acepté tal promesa mentirosa y luego de llevarla al médico y poner las denuncias hice lo imposible hasta sancionar al sujeto, pero ella trató de minimizar el asunto argumentando no poner en riesgo el futuro económico y mental de su hija.

Ya superado el incidente y curadas las heridas, retomé el camino estando muy alerta a cambios en ella y aclarando mis intenciones sanas pero sin compromiso, apoyandola en lo que pueda y deba. Una mañana en mi casa, saliendo para el trabajo se apareció con sus cosas pidiendo ayuda por haber sido amenazada de muerte por el fulano y la advertencia también me incluía. Obviamente ya no salí de casa y hablé seriamente con ella, sobre su futuro y el de su hija.





Durante los dos días que estuvo conmigo la protegí y busqué al pegalón quien me juró por los mil dioses que no había hecho ninguna amenaza y que ya había tirado la toalla con ella y que además yo cuidara de su hija, es ahi que esta chica confiesa estar molesta con el ex, por que se había enterado que este tenía otro compromiso y esperaba otro nene y que me decidiera a formalizar algo con ella, ya que tenía una propuesta amorosa muy "ventajosa" de un empresario que tiempo la venía cortejando y que no sabía qué decidir sobre el tema.

¡Ja! me dije. Se me fue todo el encanto con la mujer, ya no apetecía ni escucharla, caí en que necesitaba ayuda profesional urgente para que se estabilice, lo mejor que pude hacer es conseguirle el apoyo de una amiga sicóloga para que la atiendan, orientarla a que decida qué es lo que mejor le acomoda y me alejé de ella hasta hoy en día.No sé cuál de las tres acciones fue lo más acertado, pero hoy por hoy tiene otro nene y vive tranqui con el pata que apareció en su vida; nos saludamos afectivamente las pocas veces que nos vemos y sólo la miro a los ojos. Punto.

Pasaron como tres años de esto, tímidamente me aparecí una noche por casa de su madre, el negocio ahora era de locutorio telefónico y casi me da un soponcio cuando la escultural muchacha que me daba un abrazote enorme como si fuera el único hombre en la tierra; era la hermanita de mi ex. Asumare, la chibola que ya tenía 18 años había crecido en todos sus extremos de una manera sorprendente, traté de dialogar con ella lo más natural que pude, pero finalmente no pude con mi genio y quedamos en recogerla del Britanico donde estudiaba inglés.




Conversamos mucho, comimos algo, bebimos poco, pero nos dimos bastante cariño. un mes iba aquella muestra de afecto mutuo. Parece que ninguno de los dos quería saber cómo había pasado lo que pasaba y más aún, cómo iba a terminar, asi que llegó el momento en que tuve que tocar el tema del no compromiso. Ches, la respuesta me dejó helado. Me dijo "¿no te has enterado todavía, verdad no, nadie te ha contado?". El relato fue el siguiente "yo tenía un enamorado el año pasado que tuvo la desfachates de salir y estar con una amiga mía, ella me lo contó después y yo terminé con el chico; él me quizo convencer de volver pero yo no lo acepté, y lo que hice fue estar con un amigo que me pretendía".


Yo me estaba aburriendo con el cuento, me contaba cosas de chibolos "que lo dejé, me dejó, volví, estuve con mi amigo", etc.; cuando derrepente comenzó a hablar pausado, temblar un poco y dejar escapar unas lágrimas; "yo caminaba con mi nuevo enamorado por el cine de la vuelta y se apareció mi ex y atacó a mi enamorado clavándole varias puñaladas y lo mató; él (el asesino) está fugado y me para amenazando por el hotmail y contigo me siento protegida y quiero irme a tu casa".


Comprenderán que yo cual Thriller americano, ya sentía las puñaladas por mi espalda ahi sentado dentro de mi auto, le recriminé el no haberme puesto al tanto antes, exponiéndonos a ambos sin tomar precauciones; asi que otra vez a la sicóloga y gracias un trabajo en conjunto se logró hacerle una trampa por internet y atrapar al tipo, que sigue en Luri y tiene para rato.

Luego de eso ya más tranquilos todos hablamos nuevamente sobre el tema y decidí alejarme cuando ella comentó que aún sentía "algo" por el criminal y que al finado nunca lo quizo como pregonaba. ¡Recontraplop!, traté de dejar todo en orden y nuevamente me alejé de aquella familia.




MIRA LA MORENA


Trabajando en un Super conocí a una chica morena de unos 22 años, guapa, de cintura pequeñita y derrier sandunguero. Nos saludabamos con cortesía y nada más, hasta que un día escuchó la tonada de mi celular y me comentó que a ella también le gustaba la salsa cubana; yo obviamente ya me conocen le entré a la charla salsera y le obsequié un CD con lo mejor que tenía en mi compu. Ella por su parte me invitó a participar de sus salidas de viernes a la Calle de las Pizzas en Miraflores, a donde iba religiosamente con sus amigas. Yo me hice el gil con la invitación, pero caí un viernes por la zona con un par de refuerzos y lo que vi no me gustó.


Mi nueva amiga y sus amigas vestían unas diminutas faldas y se ponían muy coquetas con cuanto gringo las saludara o se acercara a ellas. Mis patas estaban como caballos relinchando y ya nos lo pude contener más y se lanzaron al cortejo, poniéndome como padrino del evento. Ella hizo las presentaciones formales y los detalles los hizo a la oreja de sus yuntas, yo me tomé un par de chelas, moví el mondongo una vez y luego de una hora el trio femenino se mudó a otro local sin avisar.

No fueron necesarias las disculpas, yo entendía por donde iba la cosa, ella ya en el trabajo buscó acercarse más a mí de manera maternal, me habló de su nena de 4 años, del padre poco responsable y la mala suerte de tener padres separados, etc., yo la escuchaba pero no atraqué ni una invitación más, pese a que ya la misma era sólo para dos. Si mal no recuerdo yo estaba cortejando a mi actual pareja, asi que mal haría en cargarme un bulto innecesario en mi carga familiar. Acabó su campaña, levantó su módulo de atención y no supe más de ella.




Pasado unos siete meses cruzaba Prolongación Tacna en el Rímac, me ganó el semáforo y quedé en la berma central, cuando en igual situación apareció una chica con una espalda que yo conocía. Era ella llevando de la mano a su nenita, yo me quedé parado y calladito para que no se percatara de mi presencia, pero volteó y mirándome con detenimiento me dijo "Señor, cómo le va", yo la saludé, cogí de la otra mano a la nena y cruzamos la pista; los varones que pasaban por mi lado no podían dejar de voltear a verle el trasero a la mujer, eso me perturbaba un poco y me causaba gracia.


Me preguntó muy intresada si estaba trabajando en el Rímac, le dije que no, pero que estaba a su servicio. Esto último la animó a contarme que había sufrido un ataque en su quinta por parte de unas vecinas y que la comisaría no hacía nada al respecto; yo me disculpé por estar ocupado en ese momento, pero me comprometí que pasado dos días nos veríamos en el mismo lugar pero una hora antes. Y asi fué.

La muchacha se vistió como para ir a la calle de las pizzas, ¡My God!, me saludó con besito, hasta cargué a la nena y nos subimos a un taxi, ella se sorprendió diciéndome que la comisaría estaba a tres cuadras, no quize decirle que no me atrevería a caminar ni una cuadra con ese vestido a mi costado y ya sentados con el cuello que se le quería salir al chofer, puso su mano debajo de la mía y su cabeza en mi hombro. Yo me puse en Fa, le quize sobar las piernas y darle un mordisco a su oreja, pero la niña no dejba de mirarme, asi que tranqui moreno.




Antes de entrar a la Delegación me contó más detalles sobre el suceso, me dijo que las agresoras eran su prima y su tia que vivían en la misma quinta a dos puertas de su casa y que el poblema había sido por no querer compatir el Cable mágico y que estas le habían arañado el rostro mostrándome las pequeñas huellas que cubría con su cabello ensortijado. Busqué gente conocida dentro del local, encontré uno que hacía tiempo no veía y luego de saludarnos lo llevé al encuentro con la morocha, mi pata se puso tartamudo y escuchó atentamente el relato de ella y las respuestas a todas las interrogantes que se le ocurrió. Nos dejó esperando y fue a averiguar sobre el caso, para luego de volver sugerirme esperar unos minutos que iban a buscar el expediente, yo ya con la hora encima me despedí prometiendole estar al tanto sobre el tema, volviendo a darle mis teléfonos y recomendandola a mi pata para que vea su tema y luego me informe.

Mi pata me llamó dos dias después y me citó a la comisaría solo, me pidió una respuesta sincera a la pregunta de qué relación tenía con ella, yo le dije que solo era una conocida del super y que bueno por ahi me podía resbalar pero sin compromiso; mi compañero me dijo "compadre, es fulana es mujer de un apretón (asaltante de bancos, secuestrador) y la que ha sacado la michi es la otra mujer que es su prima con ayuda de la madre que es su tia"; Chuschis, que bonita familia" - me dije - "asi pues moreno, dime si quieres meterte en este lío"; "na´ compañero, gracias por el dato; el apretón no me preocupa, pero encamotarse con gente de peligro no es mi vacilón".



Durante un par de semanas no contesté llamadas que no conociera, evitando a la "apretona"; sin embargo, tres meses después me llamó muy angustiada y hablando atropelladamente me pedía ayuda por que una de sus tías había sido detenida en el Rímac por Delito Contra el Patrimonio (robo) y que me esperaba en la Comisaría, obviamente no fui y esperé que ella se diera cuenta que ya no esperara ninguna atención de mi parte y al parecer lo entendió asi.

Hace un mes me tropecé con ella bajo el puente Santa Rosa en el Rímac, nos saludamos, al menos ella no mostró ningún resentimiento hacia mí y renovó la información de su fono; como yo tomaba una cremolada le invité otra y hablamos unos minutos, me preocupé de no comprometerme a nada con ella y menos mirarle el popó.




Hace pocos dias mientras iba para el almuerzo con uno de mis jefes cerca de la chamba, coincidí con ella en la puerta del mismo local, la saludé y me comentó que buscaba casa y que le avisara si sabía algo, estaba con una doña mayor y luego llegó un tipo con una pinta asi tipo "Canevo", mi acompañante no pudo dejar de comentar "los atributos" de la joven, pero luego de ponerlo al tanto, mejor le dió curso a su ceviche.

Yo como pata de barrio, que trabajo en barrios y me gusta la gente de barrrio, lógicamente me relaciono con personas de todo calibre, buena, muy buena, mala, muy mala, pésima, etc; pero especialmente para el amor y las calenturas, me gustan las mujeres sanas en todo sentido.


Y eso que no les cuento lo de mi vecina, una chibola que .....






sábado, 14 de febrero de 2009

TÚ CAVIAR Y YO TORTILLA





Blanco calato con delantal : ¡CHEF ERÓTICO!.
Negro calato con delantal : ¡CHOCOTEJA!.
Injusticias de la vida.


En el supermercado había una chica que me gustaba mucho, tenía unos gestos muy femeninos que me ponían en fa. Yo cada vez que podía cogía chocolatitos de la degustadora de Ibérica y se los llevaba, lo mismo hacía con la degustadora de Donofrio y de los yogures, jajaja, todo "de bajada"; desgustadora que se cruzaba en mi camino perdía algo de su mercadería y yo se lo daba a ella, a veces le decía "cierra los ojos y abre la boca", ella muy emocionada lo hacía y ¡jua! le introducía un wafler pequeño, unas uvas sueltas o un vasito con agua mineral o alguna bedida Diet. Yo me decía para mis adentros "ya la tengo, ya, ya", pero cuando la inivitaba a comer a la calle, "nones camarones"; "ya pues vamos" le rogaba todos los fines de semana, ya sea para el almuerzo o a la salida; "te llevo a comer algo rico, tú decides pe", y nada la muchacha no cedía.



De tanto que me arrochaba ya medio serio le pregunté "dime por qué no quieres salir conmigo y te dejo en paz", ella respondió soltando un suspiro de cansancio "es que yo tengo mi enamorado señor", "ashá, bueno, cuando no tengas me avisas sha" y la dejé de corretear, pero a los dos días volví al ataque con unos "minis cua cua" para ella y una chibola a la que instruía en el arte de atención al público. Nuevamente insistí salameramente poniendo a la chibola de testigo "ya pues mamita, vamos a comer afuera, llevamos a tu amiga si quieres", "ay señor, verdad, yo tengo mi enamorado" me dijo mirándo a la chica nueva, "sí señor, su enamorado es Chef" sentenció la chibola como diciéndo que de hambre no adolecía"; es ahi que me achore´y sin perder la compostura le dije en voz baja pero socarronamente con la mirada torcida "mira, tu novio será lo muy Chef que quiera, pero yo te hago una sopa que te dejo calva". La chica que me gustaba se llevó la mano a la boca conteniendo una exclamación de sorpresa y se puso roja, roja, muy roja y se sentó en su banquito y me miraba y la miraba a la chibola. La chibola que al parecer no tenía costumbres sexuales no sabía si sonreirse o ponerse sería y miraba a su compañera y me miraba a mi y no entendía por qué tanta nota por el potaje mencionado. Yo sosteniendo firmemente lo dicho, jajaja, salí raudamente con rumbo desconocido jajaja. Pucha, se me pasó la mano, asi que durante la semana evitamos mirarnos siquiera, hasta que poco a poco ella aún sonrojada y algo risueña me decía "se pasó señor ah, se pasó"; solo me quedó decirle "¿salimos?", ¡nooooooooo! dijo despacito y haciendo puchero. Asi que ni hablar compadre. "tú caviar y yo tortilla".

lunes, 19 de enero de 2009

SÁBADO CORTO



Una chica que trabaja en una concesión me detuvo el otro día y me dijo "mire señor" mientras me enseñaba su brazo estirado hacia mi cara y con el puño adelante, yo pensaba que me hacía una simbología proletaria, o una amenaza de golpe, en fin; ella al ver que no daba con su mensaje, movía el puño oscilante para que me percatara de algo, y fue que le dije, ¿ah, que bonita tu sortija!, ¿sortija? me dijo molesta "¡es un anillo de compromiso señor!", asha, ta bonita - seguí, ¿qué, no le gusta?, "no hijita, no es eso, lo que pasa es que la verdad yo no sé mucho de esas cosas" - dije disculpándome - "¿no me diga que usted nunca ha pedido a nadie?", jajaja, me reí con ganas por que en verdad lo mío nunca ha ido por esos canales; recuerdo haber hecho dos remedos, pero fue ya cuando estaba en falta. Le quize decir a esta ¿novia? (no sé como se le dice a una chica que porta un anillo de compromiso), que en mi caso fue con prenosticón positivo de por medio y ¡ya!, compromiso hecho, al menos me ahorré varios anillos.

A ver, uno primero le dice a la chica (o ella a él) ¿quieres casarte conmigo, no?, y ella luego de dar el "sí" recibe un anillo que lo debe portar hasta que se case ¿sí? y de ahi, el "novio" va a la casa de ella con sus viejos y "pide la mano" de la novia ¿no?, (creo que para lo de mi hermano fué asi y yo fui en representación de mi viejito); de ahi viene el matri y tararín tararán, ¡fuistes!. Sí, creo que asi es; bueno, les repito que conmigo nunca fue así (ni será).

Hubo dos momentos que volví a pensar en reincidir con lo de comprometerse sentimentalmente, pero a veces no solo depende de ti y de ella, la familia influye mucho. Les cuento, los primeros meses de 1997, hace más de 11 años, por aquel entonces con 32 agostos (bacán), aqui en "Los Conos de Lima" eran muy común las parrilladas, polladas, anticuchadas, etc; nada mejor que organizar una para agenciarse de un dinerillo para cualquier empresa; en mi segunda chamba era común hasta podría decir obligatorio asistir a una luego de terminar el trabajo semanal; con un universo promedio de 30 trabajadores de buen diente, sedientos y bailadores irrefrenables, cualquier actividad bailable que se programara tenía el éxito asegurado.






Una compañera hizo la invitación a casa de su hermana a pasar la tarde de aquel sábado de "parrillada", yo aún fresco de nostalgia con mi sorpresiva y reciente "soltería", no me negaba a distraerme con los amigos, la música y la cerveza. Fui uno de los primeros en llegar, me presentaron a la familia y a disfrutar de la charla hasta que alguien se lanze a la pista; entre los familiares había una chica de unos 19 años muy risueña y de cara graciosa, tenía unas ligeras pecas y sus ojitos parecían girar 360 grados en paralelo dentro de su rostro (jajaja, estoy exagerando un poco). Bueno, ella jugaba con un pequeño igual de inquieto sin participar de la reunión, hasta que alguien me pidió que buscara "buena salsa" dentro de los cassete y pocos CDs que habían, de tal manera que como jugando me autoasigné la taraea de DJ salsero, aumenté algunos disos que tenía en el auto y ¡sabor!; pero pasó que tuve compañía, la muchachita cuyo nombre era igual de gracioso que ella (tenía nombre de una marca de Café) se me acercó y se puso a revisar mis selecciones y Cds. nuevos, manifestó mucho interés por la música del caribe, me preguntó "quién es el mejor salsero", traté de ser didáctico sobre las diferentes tendencias en la música latina llamada "salsa", desde su temática, región, grupos, orquestas, cantantes y demás; hablamos sobre la cumbia, el merengue y la trayectoria de los "salseros" reconocidos por aquel entonces; al parecer logré captar su atención por que no nos despegamos hasa que terminó la fiesta. Bailamos regular, tomé más, hablé demasiado y cuando me di cuenta era el último en salir, monté en mi carro y derechito a casa muy contento.


Ya pasados varios dias de aquel tono, no había podido recordar si me dió algún teléfono o yo le había dado el número de mi Beeper para comunicarnos, revisaba cuanto papel tenía y no había nada al respecto, entonces no me quedó mas remedio que hablar con su tia en el trabajo y preguntarle cómo me podía comunicar con ella; su tía se sonrió sarcástica y me dijo sin mirarme "que se entere su esposa no mas", intenté aclarar mi nueva situación amorosa, pero caí que casi nadie lo sabía y le baje el tono al pedido; caballero, ya pasará algo dije. Y pasó.

Un viernes, un par de semanas después, trabajé en la mañana en la empresa y guardé mi auto en el depósito que también servía de dormitorio del vigilante con duchas y todo, en la tarde fui a una reunión institucional y regresaba medio choborra desde San Isidro hacia Lima a eso de las 7 pm en "El rápido" por la via expresa; por mi leve estado etílico, viajaba incómodo de pie, asi que decidí bajarme en la Plaza Bolognesi y tomar un vehículo vació para dormir el resto del trayecto; subí a una coaster hacia Ancón y me acomodé al lado izquierdo pegado a la ventana, me acurruqué cual perro con frío para desmayarme hasta Pro, cuando un cosquilleo por la barriga me hizo girar la cabeza; era "la chica con nombre de marca de café", que matándose de risa me decía "cómo está señor jajajaja", yo medio aturdido y más avergonzado por mi estado la saludé con moderación pidiéndo disculpas; "vengo de mi facultad, voy para mi casa jajajaja" dijo; al decirle que no recordaba mucho de la parte final de nuestra charla de aquel día, ella me comenzó a narrar nuestros diálogos sin dejar de reírse.


En determinado momento ya no aguanté mi incomodidad por el tráfico y"los humos" que tenía y decidí bajarme no sin antes darle mi número de Beeper y pedirle su fono para comunicarnos; "¿qué, ya se baja?, "sí mamita, voy a sacar mi carro del depósito"; "vamos, lo acompaño y me jala a mi casa", además dijo querer confirmar lo bien que (según yo) sonaba el equipo de sonido de mi carcocha. No solo saqué el auto, sino que me bañé y me puse decente para la niña; nos estacionamos en una avenida medianamente concurrida en Los Olivos, escuchamos salsa con muy buen sonido, comimos hamburguesas y a diferencia del tono pasado, se tomó un par de cervezas comigo. Me asustó cuando me dijo "vamos a su casa a ver los 500 cassette que dice tener"; el susto era en parte por lo "mandada" que era la chiquilla y otra que a mi casa no le pasaba la escoba desde la última navidad, asi que ni hablar, pero quedamos que el sábado de la siguiente semana ibamos de todas mangas temprano para grabarle un cassetes con las canciones que ella quisiera.



Llamé un par de veces a su casa, no la encontré o no me la pasaron, me identificaba como compañero de estudios, pero un mensaje al beepeer me puso tranqui y se confirmó la salida para el sábado en la tarde; abandoné las polladas, anticuchadas y cuanta reunión hubiera para aquel día; mi casa de a pocos quedó impecable, compré forros a los muebles, vasos decentes, traje un vecino mil oficios para algunos arreglos y compré un millón de discos en el hueco. Nos encontramos en el reciente inagurado Metro de Los Olivos, compré cosas que finalmente no comimos, cerveza, cigarros y a la casa. Le mostré una caja grande llena de cassettes mayormente salsa y trova, sobre esto último tuve que hacer un capítulo aparte para hacerle conocer de qué trataba el tema, pero creo que no le interesó; uno a uno fueron sonando los temas tropicales con su bailecito incluído y bebimos moderadamente; fuimos felices de 3.30 a 9 de la noche, previo sanguchón y risas interminables en el auto, la llevé de vuelta muy cerca a su casa. "Nos vemos el sábado a la misma hora" sentenciamos ambos y asi fué.

Sábado al fin, terminé de estudiar

te propongo un hermoso plan

que no deje sin repasar las canciones el baile,

comer algo en la calle y después por supuesto amar.

Silvio en concierto u otro que se parezca

está bien para comenzar sus canciones me hacen pensar

y si alguna le pido y ella canta conmigo

qué amor nos envolverá.

Cuando por las mañanas iba a la empresa y por las tardes en mi oficina, en la pantalla de la PC veía su rostro riéndose; acepto que me enamoré de ella, no sacaba de mi mente su cuerpo delgado, frágil, sus ojos chispeantes, su risa endémica; la deseaba mucho, ¡caricho, como demora el sábado en llegar!; contaba los dias, cogía el teléfono, marcaba su número pero colgaba antes que se activara el sonido de llamada, ¡ay dios!. Y llegó el segundo sábado, me recibió con un movimiento de cintura cumbanchera sin dejar de reírse; yo bien afeitado, cabello corto, oliendo a BRUT, sin resaca, descansado y con un hambre milenario por que dejé de comer una semana atrás para bajar la barriga; compramos lo necesario y ¡a la casa!. Faltando un par de horas para que se vaya nos sentamos en el sofá, me atreví a besarla casi como quien no quiere la cosa y con Trova de fondo musical la cogí por la cintura y la subí sobre mis piernas; la seguí besando una eternidad, me enamoré mucho más, ella no sé, hablabamos en silencio y nos reíamos escondiendo la cara cuando tocaban la puerta y nos quedabamos quietecitos; asi empezamos a amarnos luego de un par de sábados más.


Sacrifiqué la canción del final

con la idea de conseguir

que ella al salir disfrutara un lugar

y una pizza para seguir.

Luego al bailar en la fiesta frugal

toda el agua la consumí

más que final prometía el vibrar de su cuerpo pegado a mí..


Fue un cambio importante en mi día a día, meses que en mi cabeza solo me asaltaba el tratar de cuantificar cuanto de culpa tenía en mi ruptura conyugal; esta nueva oportunidad de hacer bien las cosas (con ella) me entusiasmó mucho y decidí remar hacia buen puerto.

Para el quinto sábado caminabamos dentro del supermercado y hacíamos planes para vernos más seguidos y compartir más de lo que podíamos y teníamos en esta ciudad para disfrutar; ibamos hacia las cajas a pagar lo escogido cuando noté que se alejó de mí; pensé que iba a coger algo que se había olvidado, pero se detuvo frente a una mujer mayor que estaba acompañada de otra parecida, un hombre mayor también y un pequeño; me quedé parado observando como esta mujer mayor le hablaba despacio pero muy molesta, le recriminaba y hacia ademanes de querer darle una bofetada, di unos pasos hacia ellos a fin de saber exactamente qué pasaba, pero no fue necesario, recordé a la señora, era su madre, la tía y el padre también estaba ahí pero no decía nada, el tío solo me miraba molesto y nada más; el pequeño quería safarse de la mano de la tía y quería venir hacia mi, cuando todos dieron media vuelta y a punta de pellizcones se la llevaron al estacionamiento; dejé la canastilla en el piso y los seguí de lejos a ver qué pasaría; todos subieron a un auto que manejó el padre y se fueron, yo regresé a buscar la canastilla, me senté un rato a ver si recibía algún mensaje y ver que hacía, pero el beeper nunca más recibió nada que fuera de ella; las semanas, los meses pasaron y no hubo manera de saber de ella; un pequeño saludo envíado con un chofer de la empresa quien fue a su casa a recoger un encargo familiar revivió mis esperanzas de reencontrala, la hice llamar a su casa con una amiga y luego de muchos meses hablé con ella y se disculpó por lo sucedido y que lo mejor para ambos era dejar las cosas ahi sin rencores y que la entendiera que tenía que preocuparse por sus estudios y no se que más; a la mela, me sentí mal por como terminaron las cosas, yo tenía buenas intenciones, se me ocurrió hablar con sus padres, pero ella misma en una segunda comunicación me hizo saber que no estaba interesada en reanudar la relación, asi que media vuelta y con la música a otra parte.

Y comenzó nuestro peregrinar

procurando cada estación

que creciera nuestra intención,

ni el mal gusto, las colas,

las próximas horas pudieron con nuestro amor.

Casi de día nos llenó de alegría

el frescor del amanecer su sonrisa fue un renacer

y otro sábado habrá y otra suerte quizás

pero nunca dejes de amar,

jamás.

A mediados del 2002 creo (me disculparán con lo de las fechas si es que me equivoco, pero por ahi es), me "destacaron" para apoyar a un empresario "nuevo y emergente", ya tenía como 3 meses trabajando en este segundo reingreso; habían dos chicas que casi tenían el doble de tiempo trabajando que yo, eran hermanas y llegaban juntas y se iban juntas; la mayor tendría unos 23 años, de estatura media (para las peruanas 1.60 es estaura media), agradable, mestiza y algo reservada; la otra era uno o dos años menor, más baja que la mayor, blanca, muy parca y tirante para hacer sus cosas. Yo había terminado una relación algo tumultuosa con una colega muy joven y estaba de "descanso", asi que no me preocupaba en analizar las actitudes y comportamientos de las hermanas. Solo te saludaban si tú primero las saludabas y cuando se iban huían sin decir nada; trataban en lo posible de no entablar diálogos extensos con nadie, sin embargo eran eficientes en su labor, cosa que a las finales era lo que le interesaba al dueño.



Se dió por aquel entonces que a pedido de una entidad estatal se debían formular documentos con requerimientos similares en su fondo pero diferentes en su forma; me asignaron dicha tarea, pero por una cuestión de ortografía y estilo, solicité la asistencia de una persona para mi labor, siendo puesta bajo mi dirección la hermana mayor. La premura y el cuidado en el trabajo a realizarse derivó en el aislamiento físico de ambos con el resto de trabajadores, nos ubicamos en un ambiente apartado y cómodo, con ciertas facilidades para el trabajo en relación al horario y alimentos.

La naturaleza de la misión derivaba en intercambio de ideas y opiniones, yo traducía la directiva gerencial, ambos aportabamos ideas, las discutíamos y una vez decidido qué se hacía, manos a la obra; la primera semana todo fué muy formal, casi hablabamos y coordinabamos sin mirarnos a los ojos, a la joven parece que no caía bien que estuviera jerarquizada bajo mi dirección, ella era ya casi una profesional en su rama y yo que se sepa tenía abandonado los estudios hace mucho, traté de compensarla no cuestionando la música que escuchaba todo el tiempo y no tuve más que soplarme "Ritmo Romántica" todo el rato, pero en fin, mi posición de conocedor de lo que se quería me ponía en esa situación que al margen de la tirantes, se plasmó en buenos resultados que eran reconocidos por la gerencia. Para la primera quincena de chamba ya nos saludabamos con besitos en la mejilla, pero sólo en privado por que ante los demás era "señor buenas tardes" y "señorita buenas tardes", asi lo decidió ella unilateralmente; como yo llegaba para la tarea en la tarde, por la mañana me comunicaba por fono con ella e intercambiabamos puntos de vista y ya en la tarde el trabajo era "en pared". Pasados los dias y habiéndo sistematizado la chamba, me tomaba la libertad de hablarle más de la cuanta a la joven, descubrí interés en las tonterías que le contaba sobre mi trabajo de la mañana lejos de ahi y me preguntaba sobre mi vida, mi familia, mis estudios, mis travesuras, etc; hicimos migas y poquito a poquito me fue gustando, llegando incluso a soñarla mordiendole sus pantorrillas bien formadas, y de verdad que era hermosa.


Es una lástima que no estés conmigo

cuando miro el reloj y son las cuatro

y acabo la planilla y pienso diez minutos

y estiro las piernas como todas las tardes

y hago así con los hombros para aflojar la espalda

y me doblo los dedos y les saco mentiras.


Asumo que algo bueno debió haberle comentado a su hermana menor sobre mi, ya que en una oportunidad accedieron ambas a que las llevara cerca de su casa en mi carcocha, cosa que habían rechazado antes, más por la pequeña que por la mayor; ahi aproveché para ser más acequible la relación con ambas y me fue bien ya que en lo sucesivo incluso se generó una salida a bailar con un grupo del trabajo. El día del bailongo me sorprendió la cantidad de patas que confesaron querer tener una salida más caliente con la hermana mayor, lo que me hizo ponerme en alerta y comenzar a dar el primer paso para acercarme más a ella y a ver si el sueño se hacía realidad; fui moderado con la bebida, igual con el baile, lo mismo con la charla, calculé todos mis movimientos, no me deseperé en estar a su lado como otros patas, sabía que a las finales yo iba a salir ganando en esa pequeña batalla e incluso me despedí temprano, para que ellas me pidieran que las lleve por ahi a su casa; asi fue.


El trabajo encomendado terminó a la sexta semana, volvimos a nuestras ocupaciones habituales y yo la comenzé a extrañar más de lo debido, la llamaba en las mañanas y le decía que mis labores ya no eran gratas sin su compañia, su sonrisa y su perfume; en las tardes a escondidas le tiraba bolitas de papel cuando la veía y ella me amenazaba con el dedo decirle al gerente mis travesuras, asi fue que yo ya no daba más, estaba muy pero muy caliente por ella, no dejaba de mirarle las piernas cada ves que podía, sus lunares me hacían fantasear en las noches solo en mi cama; asi que decidí invitarla a salir solos a cualquier lugar, lo pensó unos dias y me dijo que sí, "salimos pero me tiene que recoger en mi casa", "yo te recojo hasta en la china si quieres" sentencié y me preparé para ese sábado. Si bien es cierto llevé mi auto, lo estacioné como a dos cuadras de su casa, es que mi carro estaba matado, el sonido del equipo era buenazo, pero la pinta era punto en contra ante gente decente.

Me puse a analizar el trasfondo del "ir a su casa" para llevarla a cualquier lugar; la lógica me decía pues que "una buena muchacha de casa decente, no puede salir", la vez pasada estaba con la hermana y bueno ahora la aventura era sola, debía hacer las cosas como correspondía; yo asumí que era lo correcto, entonces ensayé o me imaginé el diálogo con su madre (el papá creo que era finado o no vivía con ellas, no había querido ahondar en ese detalle, salvo que ella lo mencionara), en todo caso justo esa salida era para conocernos más, yo no le había robado ni una caricia, ni un beso, ni una sobadita, nada, ahi más o menos debían aclararse las cosas por donde iban a discurrir el acercamiento; me emocionaba y me asustaba la formalidad del asunto, pero definitivamente había que seguir con las formas y nada me quitaba las ganas enormes que tenía de besarla y más.


Es una lástima que no estés conmigo

cuando miro el reloj y son las cinco

y soy una manija que calcula intereses

o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas

o un oído que escucha como ladra el teléfono

o un tipo que hace números y les saca verdades.

Llegado el día temprano me preguntó por teléfono "¿a dónde vamos a ir?", "qué te parece si vamos a bailar cerca al Boulevar de Los Olivos", "bien, a las 10 pm está bien y regresamos temprano"; y asi fué, el negro llegó a las diez a la casa, su hermana estaba en un pequeño jardín delantero hablando con un chico, me miraron, me saludaron y el pata se fué y ella me hizo pasar a la sala. La casa era impecable, todo en su sitio, muy acogedor, se veía mucho esfuerzo económico invertido en la vivienda y comenzé nuevamente a fantasear sentado en en short viendo TV, tomándo chela y a ambos lados las dos hermanas jajaja. Entraron las tres a la sala, me puse de pie y saludé a la señora que ya la conocía por que en un par de ocasiones la vi en el trabajo llevando almuerzo de dieta a las chicas; me saludó amablemente y sin invitarme a sentarme comenzó a hacerme preguntas ligeras sobre lo que hacía en mi trabajo de la mañana y de la tarde (ella sabía en qué trabjaba), habló poco del padre, dijo algo como que "él no estaba para cuidarlas" y que ella se había esforzado mucho en hacer de sus hijas lo que son; yo manifesté un halago para las tres y trataba de no quitarle la vista de los ojos dependiendo de quien hablara.

Ya luego de unos 15 minutos dije que "bueno señora, no quisiera molestarla más y permítame salir con su hija por aqui cerca, que se la traigo temprano sin novedad alguna", la menor preguntó por mi carro riéndose, "ya lo boté" le respondí riéndome con ella y caminé hacia la puerta. la doña nos acompañó hasta el umbral y cuando la hermana mayor y yo dábamos el segundo paso hacia la avenida me dijo como si recién recordara algo "señor fulano" (me llamó por mi segundo apellido), nos detuvimos y regresamos un paso, "¿a usted le gusta la torta de chocolate?", "claro señora, me encanta", "bueno, mañana voy a preparar torta de chocolate, me gustaría que venga pero con sus tres hijos"; ¡asu mare! me dije por dentro, "uhhhmm, veré, veré mañana si se puede, gracias" le respondí helado y di media vuelta con mi acompañante y caminamos a tomar un taxi.

La noche ya no fué la misma luego de esto último que dijo la doña; hablamos de muchas cosas tratando de disimular nuestra incomodidad, decidí relajarme después de unos bailecitos, un par de tragos y tomé el toro por las astas; en un aparte del bullicio de aquella discoteca le dije que entendía la preocupación de su madre por ella y de seguro que no le está gustando que su hija salga con una persona 15 años mayor que ella, peor aún que yo no tengo tres hijos, si no cuatro; ¿cuatro? dijo ella sorprendida, "sí, cuatro; uno en mi primer compromiso y tres en el segundo, yo te lo conté, seguro que no me entendistes"; ahi se acabó la fiesta, luego de unos minutos me dijo para irnos y regresamos a su casa.

Es una lástima que no estés conmigo

cuando miro el reloj y son las seis.

Podrías acercarte de sorpresa

y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos

yo con la mancha roja de tus labios

tú con el tizne azul de mi carbónico.


En el camino le dije que no se incomodara, que yo aceptaba lo que ella decidiera y que tenía las mejores intenciones para con ella, su familia y su futuro. Posteriormente hablabamos solo por razones de trabajo, a veces coincidíamos para el almuerzo, la seguí deseando y ella despues de varias semanas la sorprendí un par de veces mirándome cuando muy fresco coqueteaba con una "compañera señora". Luego de la navidad de ese año se fueron las dos hermanas a mejores trabajos y sha.





Si en el primer caso narrado, la madre de la chica (figurativamente) me dió una patada en las bolas, en el segundo caso la doña fue directo a la yugular; ambas fueron letales defendiendo su entorno más preciado; yo asi lo entendí y lo acepté.

A ver, yo actualmente tengo tres hijos varones que este año cumplirán 23, 20 y 18 años, qué pasaría o cuál sería mi reacción si uno de mis muchachos me presentara o lo sorprendiera con una tia que podría ser su madre y me confirmara que son pareja y que la susodicha tiene cuatro hijos; ¿Qué?, ¿me los llevo a pellizcones, le preparo torta de chocolate a ella y a los crios? o mejor le digo ¡Habla Promoción!.

martes, 30 de diciembre de 2008

¿ CON UN POCO DE AMOR ?




Una estimada amiga Trujilana me dijo hace poco, que no había tenido un segundo hijo por que no se había vuelto a enamorar, ¡Caray!, si pues, los hijos son y deberían ser fruto del amor ¿no?; bueno, a veces no es asi. Les cuento.
Maroline (pronunciar con acento gringo, asi casi casi como la mamá de los Ingalls), asi se llamaba, allá a finales del 2002 debe ser; la conocía de vista por que trabajabamos en el mismo edificio, el Jefe de mi Area se apareció con ella una mañana en mi oficina, preguntó por el Jefe de Oficina y como no llegaba, me la encargó "Aqui la señorita Maroline viene a colaborar con nosotros, dígale cuál es el trabajo y cuando llegue el Jefe de Oficina lo pones al tanto". Le di la bienvenida, la interrogué sobre sus conocimientos, especialización y conversamos sobre el horario, el movimiento laboral y el trabajo en sí.


No me cayó muy bien esa primera charla, la noté desganada, fría, agarraba las cosas con las puntas de los dedos y casi se muere cuando se enteró quien era el Jefe de Oficina, "pero ¿ese señor ya no se había ido de aqui?" me preguntó bastante sorprendida, "entre hoy y mañana se va" le dije, se agarró la frente y tuvo que barajarla por que justo entró el susodicho, la vió con sorpresa y la saludó por su nombre, ingresó a su Despacho y me llamó, ¿qué novedades? - dijo -, Jefe, la señorita aqui presente se incorpora a nuestra oficina y la estoy poniéndo al día con la chamba, "bien, bueno, yo ya me voy, asi que la dejo en tus manos compadre"; minutos después cuando Maroline salió, el Jefe me llamó y me dijo "negro, te jodistes con esa loca ah, si no la conoces ahora vas a ver, especialmente a la hora de comer", no le tomé mucha importancia al comentario, sabía que el Jefe era "rabo verde" y a lo mejor en alguna oportunidad tuvo algún intento fallido con la chica y por ahi podía venir su animadversión, pese a que esta chica no era una "Miss Perú"; era delgada, muy blanca, blanquísima, de mediana estatura y con una expresión de compungimiento permanente. Un par de dias despues el Jefe se fué a trabajar al otro lado de la ciudad y llegó uno nuevo muy jocoso e igual de "picarón" que el anterior, yo estaba conforme con el nuevo por que mis horarios no debían cambiar ya que tenía que trabajar en otro lugar despues de las 2 pm, no hubo problema en ese sentido y me puse a instruir a Maroline en su nueva función.

"Negro" y "Maroline" se volvieron los nombres más mentados en esa oficina a la hora de trabajar; el nuevo tio no se hacía problemas con ambos, mientras cumplieramos con la documentación y siempre hubiera uno aunque sea, no pasaba nada. Un día coincidí con Maroline (pronunciar con acento gringo) en el comedor a la hora del almuerzo, nos dieron arroz con pollo, yo ya iba por la mitad del plato mientras ella le daba vuelta y vuelta al suyo buscando una posición inexistente, para luego quejarse con una voz lastimera y lánguida "ayyyy.... por qué me han dado una presa taaann graaannnde", se paró y fué a cambiar su plato, regresó y repitió la operación diciéndo "ayyyy.... por qué me han dado una presa taaann chiiiiica", aguanté la risa y me despedí por que me ganaba la hora para ir a la otra chamba. Los fechas siguientes en que me encontraba con ella en el almuerzo fueron similares, "ayyyy.... este arroz está fríiiiiiio", "ayyyy .... este arroz está muy calieeeenteee", "ayyyy.... esta sopa tiene puuuura verdura", "ayyyy... no me gustan las menestras", "ayyyy... a esta chicha le falta azúuuucar"; yo me vacilaba con sus comantarios, por que no demoraba más de diez minutos en comer y salir para la calle, pero los compañeros que se quedaban con ella, luego me comentaban algo alterados lo incómodo que había sido compartir la mesa con Maroline. Lo mismo pasaba con la puerta y la ventana de la oficina, permanentemente las cerraba haciendo ademanes de frío excesivo, se quejaba de lo aburrida que era la tarde (ella trabajaba un día de 8 am. a 8 pm.y al otro no) y tenía esa mala leche de nunca encontrar rápido las cosas, se demoraba mucho buscando archivos y se quejaba del desorden inexistente, para finalmente molesta pedir por favor que yo lo busque. Esos pequeños tips de mi compañera me comenzaron a irritar, no aportaba mucho a mi trabajo y los compañeros del otro turno me dejaban notitas sobre los baches en los avances; yo hacía comentarios suaves sobre el trabajo de Maroline al Jefe actual y este minimizaba el problema argumentando que "la tía es media depresiva"; es ahi que recordé al jefe anterior y sus comentarios, por lo que presaguié un mal final entre ella y yo laboralemente hablando.



Sucedió por aquel entonces que llegó a mi escritorio una PC PIII ¡con parlantes!, para esos tiempos en mi chamba lo máximo, es asi que pude llevar mis CDs y VCDs para cargar la PC, mi trabajo se hizo más entretenido al ritmo del "Buenavista Social Club", "Los Van Van", Silvio Rodriguez, Pablo Milanés y POLO MONTAÑEZ; este último causó una inesperada "buena leche" en Maroline (pronunciar con acento gringo); para mi fue una sorpresa agradable que ella comenzara a tararear las canciones y preguntar por el cantante y titulos de las canciones, comenzó a trabajar con más animo y diligencia, hasta el nuevo Jefe golpeaba con el lapicero el vidrio de su escritorio al ritmo de Polito; las quejas de Maroline fueron reemplazadas por cuestionamientos jocosos a las letras de las canciones ".... por que yo en el amor soy un idiota..." "... si se enamora de mí, ella, si se enamora..." "... y cuando me salga mal, qué le digo a mi señora ....", " ....rio manzanares déjame pasar, que mi novia linda me mandó a buscar....", "..... Por el brillo de sus ojos a travez de su mirada se le nota la necesidad de un beso ....", etc. y todo mejoró en aquel lugar.


Pasados unos meses fui convocado (manu militari) para hacer un Curso en documentación institucional y actualización de normas de tránsito, ocho sábados de 8 a 2 pm, por lo que a fin de salir airoso del mismo, pedí a Maroline que me apoyara con los papeles por la tarde ya que debía estudiar y no me alcanzaba el tiempo, cosa que ella de muy buen ánimo aceptó, por mi parte cada vez que me preguntaba por el desayuno o el almuerzo yo le decía ¡vamos! y comíamos juntos hablando sobre los trabajos que habían pendientes o en curso, ya ni me percataba de su quejidos por la comida "ayyyyy ... que esto, ayyyyy ... que lo otro", no me afectaba en nada lo que dijera, pero a los demás los volvía locos jajajaja. Y bueno, llegó la última semana de mi Curso, exposición y exámen final para el sábado que venía.

El lunes a Maroline no le tocó ir a la oficina, el martes no fue a trabajar, el miércoles no le tocó ir a la oficina y el jueves tampoco llegó, por lo que ya preocupado por el atrazo en los papeles le pregunté a mi Jefe por ella, respondiéndome "tú debes saber pues compadre, qué le has hecho a la mujer que hasta el hospital la has enviado, tiene problemas ginecológicos y tú debes ser el culpable", jajajaja, nos reímos los dos, "nada Jefe, toy correteando otra hembrita, pero ¿qué le pasa a Maroline?", "por lo que yo sé, creo que le falta novio"; dejé de preguntar sobre ella y pedí un plazo mayor para evacuar mis trabajos por cuestiones del Curso, hasta que llegó el sábado del exámen final.


De 8 a 10 de la mañana hubieron exposiciones de los compañeros, para luego darnos 20 minutos de "descanso" antes de seguir con el segundo grupo donde estaba yo, a las 10 salí corriendo al baño y a la cafetería, me pedí dos panes, (chorizo y hot dog) más un café cargado; cuando buscaba mesa para sentarme divisé a Maroline rezándole a una infusión, me acerqué y sentandome le dije "Maroline, qué es de tu vida, qué tienes, qué te pasa", ella sobándose los ojos dijo "ayyyy negro, estoy mal, mal, mal; no se que hacer", yo que me moría de hambre y me ganaba la hora, apuraba a la chica con el pedido y le decía para animarla que era una exagerada, ya que yo suponía una infección urinaria (que de eso sé mucho), "pero qué tienes pues mujer, de todo te haces problema", le dije mientras procedía a darle el primer mordisco al pan con chorizo; "me van a sacar el útero" dijo y se quedó en silencio. La verdad amigos es que yo seguí comiendo, (a ver, pongánse a contar o miren sus relojes y dejen pasar entre 10 a 15 segundos, ¿ya?, ok; bueno, ese es el tiempo que demoré en procesar la información, cuando dijo lo que me dijo), yo estaba full concentrado en el chorizo y en mi mente cual buscador del "Picassa" vinieron las imagenes del colegio sobre los organos sexuales femeninos (láminas), me topé con los las trompas de falopio, ovarios, vagina y el útero, pero no me cuadraba lo de "sacar el útero"; un escalofrió me invadió de golpe cuando hice la analogía con los organos sexuales masculinos, no me quize ni imaginar como sería "sacarme algo" de "mis partes"; dejé de masticar lentamente mientras miraba el chorizo mutilado dentro de lo que quedaba del pan, tomé un sorbo de café para pasar la comida y ya muy suave pregunté "¿pero estás segura, por qué tendrían que hacer eso?", ella algo abrumada me dijo algo sobre "miomas" o "fibromas" no recuerdo bien, pero que le estaban causando muchos problemas y debían actuar de una vez para evitar más complicaciones, (pucha, me puse peor, por que me imaginé a los fibromas como fideos pequeños, algo gruesos y los comparé con los hot dog que sobresalían del otro pan); yo insistí en el hecho de que a lo mejor podía haber algún tratamiento para que mejore su salud sin llegar a operarse, diciéndome "bueno, tendría que salir embarazada, para que cuando naciera mi hijo, de manera natural expulsaría el problema", "ya pues - le dije algo emocionado - embarázate y ya ta' ", "¿asi, y con quién?" me dijo melancólica, "además justamente el problema que tengo también impide que pueda salir embarazada", pucha que la verdad que ya estaba algo aturdido con la conversación, una palmada en la espalda fue la campana salvadora que me sacó de ahi "están cerrando la puerta de la clase"; yo salí corriendo mientras le decía a Maroline que a las 12 era el siguiente "recreo" y seguríamos hablando.



La exposición que di me hizo olvidar mis fantasías mutiladoras sobre lo conversado y llegadas las 12 corrí nuevamente al baño y al pasar por la cafetería metí la cabeza sin ver a Maroline, cuando fui a mi oficina para hacer unas llamadas, la encontré con la mirada perdida frente a su PC; "Maroline (pronunciar con acento gringo por favor), a ver, a ver. dime, ¿cómo es eso de que con quién te puedes embarazar?, no tienes un novio, enamorado, ex novio, amigo cariñoso, pretendiente, no sé, alguien en quien tú confies y puedas evitar la operación, ¿o a lo mejor no quieres tener hijos?", "no negro, sí quiero tener un hijo, ya tengo casi 40 y quisiera uno, pero no tengo novio pues, qué quieres que haga", quize sugerirle la inseminación artificial pero se estaba poniéndo con peor ánimo y nuevamente me ganaba la hora para el exámen final, por lo que me senté frente a ella, le tomé ambas manos y le dije "mira Maroline, si tuvieras un hijo, tú que esperarías del padre?", "¿yo?, no quiero nada - respondió - solo quiero tener mi hijo y no lo molestaría en nada por el bebe, yo tengo mi trabajo, mi casa y mi madre me apoyaría para cuidarlo"; bueno, lo que pasó luego no lo recuerdo bien, o no lo quiero recordar, pero al parecer, estoy casi convencido que me ofrecí para dicha misión, no se si explícitamente o con alguna metáfora, pero salí para mi exámen con la sensación de haberme ganado el cielo con dicho acto.



El exámen duró cerca de 30 minutos, luego hubo 30 minutos más para evaluar el puntaje y la suma de la exposición y del exámen daba un resultado con el detalle de los primeros puestos del Curso, y jejeje, adivinen quien se ubicó en el 1er Puesto, si señores, luché durante y después de la ceremonia para que en mi Certificado o Diploma figure que yo era el primer puesto y nada, argumentaron que en ese tipo de situaciones no se estilaba ese detalle, pero que podía pedir una constancia de ello para uso institucional; la última hora la dedicamos a premiarnos, felicitarnos, tomarnos fotos, hacer brindis y darle curso al buffet de bocaditos, gaseosas y vinos, para luego fugar en mi carro hacia el norte con los que pudieran entrar a seguir celebrando; decidí aprovechar el viaje y pasar por mi otra chamba para cobrar mi semana y cuando me retiraba con mi sobre, me pasaron la voz de la sucursal que estaba a unos 20 metros. STOP.

Para aquel momento que he narrado, yo salía de mi tumultuosa ruptura con María (ver en este Blog PAPI Q.E.PD.) y de otra relación fallida con "una chica de su casa" que ya les contaré; entonces libre de "compromiso", me había tomado la libertad de "abrirme" a las féminas que de una u otra forma compartían labores conmigo, y de esa "apertura" tuve una inclinación especial por una chica ya madurita (35 años), guapa, elegante, muy trabajadora y de un carisma para la atención al público, que hizo lamentarme no haberla conocido mucho antes, puesto que la compañera estaba casada y tenía una niña de 10 años; en fin asi es el destino. Como decía, con la libertad de no estar relacionado con nadie, pude abiertamente con bastante mesura estar atento a cualquier "acercamiento" femenino, siempre y cuando no me generara compromiso alguno; es asi que durante un par de meses me dediqué entre trabajo y trabajo a firtear con la compañera casada y ella a hacerlo conmigo, bromeando mucho sobre nuestro "futuro romance"; una de las tantas noches que con mi auto le daba un "aventón" a los compañeros del trabajo a parte de la ruta hacia sus casa, mi amiga "la señora" algo melancólica me comentó que hace mucho tiempo se había separado de su esposo por una y mil tropelias del satanás y maltratos físicos; yo por obvias razones me alegré con la noticia, pero por mesura callaba mis anhelos, y es que hay un detalle que no les he dicho, la compañera en mención aparte de las cualidades que he descrito lineas arriba, tenía esteee, uhhmmm, un par ... uhhmmm, esteeee ... de .... esteeee ..... senos ... grandes .... etee .... y redonditos ¿ya?; es que amigos, yo nunca tuve una novia o pareja "teutona" pues, no se si es una maldición o la suerte mía que todas las mujeres que han pasado sentimentalmente por mi vida, no han sido de senos grandes, una incluso era plana, yo tenía más "teteras" que ella, asi que la "compañera señora" que tenía sus blusas que se rebalsaban con esos dos "cocos" (por lo bronceados y no por peludos como dijo mi pata Juancho) me había movido las hormonas además del corazón. NEXT.


Ahora volvamos a donde nos quedamos, la "compañera señora" ese sábado por la tardecita, al ver que salía de la oficina principal y me iba sin decir nada, me hizo llamar, al acercarme a su cubículo me preguntó ¿y tu exámen, que tal?, yo muy serio sin mirarla le dije ¿adivina?, ¡negro, te jalaron!; jajaja, ¡no mujer!, me reí mucho y le conté lo del primer puesto y las fotos y la celebración y no pude contar más por que mientras nos abrazabamos me dio un besote en la boca con tirabuzón incluído, ¡que rico!, para luego parapetarse tras su pupitre y hacerme señas con las manos como que alguien venía; pucha, medio aturdido salí hacia mi carro por que los patas me rompían el claxon y me quedé con ese beso que me duró hasta el lunes. Lo que quedó del día y el domingo entero, intenté un par de veces llamarla a su celular o a su casa, pero no tuve el valor y finalmente decidí esperar verla en el trabajo al empezar la semana y hablar sobre nosotros; yo estaba más feliz que perro con dos colas, era demasiado bello lo que me pasaba para ser verdad, lo diferente a los anteriores casos es que esta mujer no era una "jovencita" y por lo tanto podía llevar con más prudencia y sensatez una nueva relación sentimental o sexual no sé.



El lunes muy temprano llegué a mi chamba principal, me puse mi uniforme e ingresé a la formación en primera fila por ser uno de los más altos, hacia algunos comentarios de la celebración pasada con los compañeros del costado cuando un hincón suave a la altura de la cintura me hizo girar inmediatamente; era Maroline (pronuncienlo como ya saben), les aseguro que no me había acordado pero ni un segundo de mi amiguita desde que entré a mi exámen el fin de semana pasado, solo me quedó saludarla amicalmente, darle un beso en la mejilla y hacerle una seña que luego hablabamos por que ya sonaba el Himno Nacional, no recuerdo si canté las sagradas notas, no recuerdo haber saludado a la bandera, no me acuerdo si giré a la derecha a la izquierda o di media vuelta, lo que si recuerdo es habermela pasado lamentándome haberme ofrecido como "padrillo", estaba en plena lamentación interna cuando escuché ¡rompan filas!, grité muy fuerte ¡Viva el Perú! y salí disparado hacia cualquier lugar, tomé desayuno lo más lejos posible del trabajo y buscaba como hacer para explicarle a Maroline que no quize decir lo que dije, o que no quiero hacer lo que ella cree que iba a hacer; pucha, lo único que me quedó fue ignorar el tema y distanciarme lentamente de ella; caricho, fue muy penoso para mi ver su carita de Maroline hablandome muy atenta, recuperada a como había estado dos dias antes.

Llegada la 1 pm me fui al otro trabajo y me cambió el ánimo al llegar y encontrarme con aquella sonrisa de esa boca morena que me había estrujado los labios y aquellos "cocos" henchidos o hinchados que me daban las "buenas tardes mi negro, como te fué el fin de semana, seguro que te emborrachastes", "si mi amor, me emborraché pero de amor por ti"; lo que sucedió luego no me lo esperaba, ella me llevó a su espacio y me explicó que lo del sábado fue solo un impulso y que no iba a volver a pasar, ¿ya mi negrito? mientras me sobaba las dos manos, casi me da "la garrotera", nunca me habían dado una patada en el poto tan cariñosamente, solo me quedó decirle que asi iba a ser y me puse a realizar mi labor diaria en dicho lugar; los acontecimientos venían tan rápido que pasaba de frío a caliente en un instante conforme me acordaba de una y de la otra situación.



Esa semana fue terrible para mi, al tercer servicio (cinco dias), ya Maroline empezó a caer en la cuenta que yo no pensaba acceder a lo propuesto, asi que su semblante y su actitud hacia mi y hacia todos empezó a cambiar, como contraparte la "compañera señora", se desacía en mimos conmigo para quitarme lo "jetón"; es que me habia hecho ilusiones muy rápido por culpa de aquel besote, y aunque si bien es cierto, en cuestión de mujeres, las piernas son mi punto de fetiche por defecto, aquel deseo o curiosidad de tener sobre, bajo, entre, dentro, o en un "ruso" esos "cocos", me quemaba muy despacio.



Por ratos me sentía como Maroline, ya no quería estar en ninguno de los dos lados, solo la música y mis videos cubanos me sacaban de lo abstraído en que a veces me ponía y encima mi Jefe me llamó la atención por que ya había pasado una semana del fin del Curso y la documentación seguía atrazada; a la semana siguiente durante cuatro dias seguidos procuré avanzar como pude la chamba en la PC y le pedí a Maroline que imprimiera, compaginara y pusiera grapas al trabajo para presentarlos al man, lo que hizo la señorita fue mandarme a la mela literalmente, me recordó que ella no era mi empleada y que yo no tenía por que darmela de "mandoncito", "si quieres tu trabajo hazlo tú mismo"; yo que sabía el motivo de aquella reacción, solo callé y dejé una nota para que mis compañeros de la tarde lo hicieran. Nunca más se pudo recomponer la armonía con Maroline, un par de meses despues se fue a otra oficina, más creo que por que yo andaba insoportable cantando y bailando por todo el edificio, desde que la "compañera señora" semanas atrás me secuestrara en mi auto, reafirmara su separación, me llenara de besos, confesara que queria estar conmigo y empezaramos a hacer el amor dejando un día en mi casa.

Hasta ahi no más les cuento, los detalles de este último episodio para la próxima. Siempre que me acuerdo de lo sucedido con Maroline (no se olviden del acento), me pregunto ¿y si hubiera pasado lo que dije que iba a pasar?, la criatura tendría como seis añitos, pucha, imposible no conocerla, verla o compartir momentos con él o ella ¿no?, eso creo, en fin; espero que ambas les vaya bien solas o acompañadas. ¡Ah! y les adelanto pues que los "coquitos" no eran de verdad, se convirtieron en toffes a la hora de la hora, ¡esos sotenes con pizarra! mira lo que hacen pues.